Cuento🎅”Los Juguetes magicos de aquella Anciana”

Mensaje del Autor:

Cada Navidad, es una magia de amor.

LOS JUGUETES MAGICOS DE AQUELLA ANCIANA

Genere: 

Cuento de Navidad

Autor: 

Celia Bailes © amadriadi

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Creado: 

14/10/2018

-Edicion Gratuita-

Dedicado a

Quienes no perdieron su optimismo en mi, apoyando incondicionalmente mi loca artistica alma“, a mi esposo Keith Bailes, a mis padres Emma Centti y Rivo Sanchez.

CAPITULO 1

“Que les parece este color?”

Preguntaba la elegante dama observandose coquetamente ante el espejo de la boutique, lucia un elegante vestido de fiesta, se giraba para ver el vestido en todos sus angulos, su cabello ondeado color rubio dorado, daba una combinacion de ser una mujer sensual -ella sabia bien que era asi- sus ojos brillantes de la excitacion de ese momento, cuando…

“Guinda? Hum… pense, seria rojo y blanco!”

Sonreia su amiga, que estaba detras de ella, observando cada detalle de aquel hermoso vestido.

“Mmm… ridiculos colores!”

Respondio mostrando una pequeña sonrisa la elegante dama, sin dejar de observar, aquel vestido ante el espejo.

“Sabemos que estas regia y que este vestido… es una belleza!”

Exclamo desde el sofa del salon, su amiga, que observaba toda la escena desde aquel angulo.

“Son aburridas señoritas!” Sonrio la elegante dama, retirandose paso a paso hacia el camerino, luciendo aquel elegante vestido.

“Estas hermosa Ingrid! Que mas deseas escuchar?” Respondia sonriente desde el sofa su amiga.

“Sabes bien… que le gusta ser halagada,” dijo en voz baja, la otra amiga en medio del salon.

“Halagada? Ella es muy presuntuosa, de aquella belleza de mujer que es!    Porque deberia halagarla mas!” Sonrio la amiga desde el sofa.

“Hum… pienso que aveces tus bromas sobrepasan la linea, Ester,”

“Disculpa Pamela! Recuerda que iniciastes tu! Cuando deseabas un vestido con los colores de bastoncito de Navidad!” Sonrio la amiga desde el sofa.

“Basta… Señoritas!” Dijo Ingrid en el centro del salon, llevaba el vestido en su brazo, “las invite para que me acompañen, no para que susurren a mi espalda, ademas… no me ayudaron en nada, solo murmuran… pienso que necesitan un buen cafe negro!” Sonreia Ingrid, lucia un elegante conjunto azul marino, con flores  blancas pequeñas -muy tenues- zapatos beige, taco alto, igual color su cartera y un pañuelo blanco, lo acomodaba cubriendo la mitad de su cabello y cuello, abrio su cartera para sacar sus lentes oscuros y observar su celular, si tenia algun mensaje…

“Te ofende que te llamen hermosa? Mmm… mas halago que este! No creo

pueda existir Ingrid,” sonreia Ester, desde el sofa.

“Hum… me ofende, que no digan nada… del vestido!”

“Vestido? Pero? Ingrid todo vestido que usas es hermoso en ti—” Respondio Pamela, con dulce voz.  Mientras Ester, observaba en silencio desde el sofa.

“Bueno… Señoritas, es tiempo de retirarnos!” Dijo Ingrid, observando su pequeño relog de oro y diamantes -regalo de su papa, la Navidad pasada- se acomodo su vestido, el pañuelo y sus lentes oscuros, “vamonos señoritas!    Apresurense, debo estar a las 5pm en el Salon de Te, Steve estara alli,”

Ambas amigas, acomodaron sus pequeñas carteras preparandose para

acompañar a ingrid.

“Y…? El vestido!” Pregunto Pamela.

“Vestido? Mmm… no me gusto, ninguno!” Dijo Ingrid sonriendo, caminaba con pasos sensuales, saliendo del elegante salon de la boutique, era todo decorado la pared con estilo Victoriano, diseños en color bronze y fondo beige, el piso era una suave alfombra beige, sus sillones estilo Victoriano -muy femenino- un enorme espejo de pan de oro decorado con dos peños angeles, alumbraba al centro de la sala una enorme lampara de cristal brillante.

“Te dije, que es muy presuntuosa!” Dijo Ester, en voz baja.

“Hum… pienso que… se molesto! No la ayudamos mucho en su busqueda hoy,” Pamela observando Ingrid despedirse y dirigirse hacia la puerta de entrada, de la Boutique.

“Molestarse Ingrid? Para nada! Solo es muy presuntuosa,” respondio Ester, mientras movia su mano al despedirse del staff de la boutique. Ingrid fuera de la boutique, levantaba su mano delicadamente para llamar al Taxi, abrio la puerta sentandose adelante, sus amigas le dieron el alcanze sentandose en el asiento trasero. Dentro del Taxi, Ingrid pregunto,

“Eh… Señoritas… vamos, a la Cafeteria?”

“Hoy es 12 Ja ja,” sonrio Ester.

“12…?” Pregunto Ingrid, girando su cabeza para observar a su amiga.

“Que sucede hoy, Ester?” Pregunto curiosa Pamela.

“Hoy… es 12 de Diciembre! Ja ja,” sonrio Ester.

Pamela en silencio, aun sin entender. Ingrid, observo a su amiga nuevamente, luego se acomodo en su asiento observando el camino.

“Pronto sera Navidad—” Dijo Ester.

“Ooh! Sabes lo que pienso de la… Navidad—” Dijo en tono bajo Ingrid.

“Que maravilla! Este año la ciudad ha adornado mucho mejor sus calles!”

Exclamo alegre Pamela, observando desde la ventana del Taxi.

“Y usted Señor? No tiene musica de Navidad en su Taxi?” Pregunto Ester.

“Le dije que apagara su musica… hoy sera todo Navidad en la Cafeteria, en el Salon de Te… 0h! Basta!” Respondio seria Ingrid.

“Es… Navidad Ingrid!” Exclamo Ester.

“Sabemos… lo que piensas de estas fiestas… Ingrid querida,” dijo en tono bajo Pamela, con sus ojos brillantes reflejando las luces navideñas de los adornos de la calle.

CAPITULO 2

“Hola mi amor, estas hermosa!” Dijo Steve con una amable sonrisa, ayudandola con la silla para que Ingrid se sentara en la pequeña mesa del Salon de Te, se agacho para darle un beso en su mejilla -el colorete rojo podia mancharle sus labios- luego regreso a su sitio, acomodando sus lentes para observarla mejor a su hermosa Novia.

“Bella-Hermosa-Bella… oh!” Respondio Ingrid en tono aburrido, mientras acomodaba la servilleta sobre sus rodillas y observo sus detalles Navideños.

“Que sucede mi amor? Eres hermosa y soy el hombre mas halagado del mundo de tenerte como mi futura esposa!” Dijo en tono dulce Steve, mientras acomodaba la servilleta encima de su rodillas. Ingrid en silencio, apoyo su pequeña cartera en la mesa y tomo el Menu en mano, sin tomar atencion a las palabras de Steve.

“Pienso mi amor, que hoy no has tenido un dia muy agradable,” Dijo Steve sonriendo, mientras la observaba entre sus anteojos y daba una ojeada al Menu.

“Pienso… que es desagradable este Menu! No me gusta ninguno—” Dijo Ingrid en tono aburrido.

“Pero… mi amor… este es tu Salon de Te favorito! Como…?” Dijo Steve en voz baja.

“Por tal motivo… siempre venimos aqui!” Dijo Ingrid, apoyando el Menu sobre la mesa.

“Pero—” (fue interrumpido).

“Pero nada! No podrias pensar un poco mas como halagarme… con algo nuevo?” Exclamo Ingrid, mientras observaba a su alrededor, con mirada aburrida. El Salon de Te estaba elegantemente adornado con temas navideños, habian cambiado sus cuadros centrales por temas navideños y rodeado de alegres luces ambar de navidad, al centro un enorme pino que daba aroma a todo el salon, decorado con adornos luminosos y alegres, las mesas con velas navideñas y al fondo se podia divisar el bufet de los pasteles y aquel enorme piano que alguno tocaba musica navideña, todos los rostros eran alegres y esto era lo que siempre se preguntaba Ingrid, “Porque?” Sin tener respuesta.

“Algo nuevo? Como halagarte mas? Ingrid—” (fue interrumpido).

“Basta! Elegi el numero 3 y… no hablemos mas de esto, por favor,” dijo en tono serio Ingrid, abriendo su cartera de mano pequeña -buscaba algo- pero no

sabia que cosa buscaba en ese momento, solo sentia las miradas de muchos a su alrededor.

“Pienso mi amor… que hoy no fue un buen dia para ti,” Dijo Steve sonrio dulcemente, mientras tomaba la mano de Ingrid, ella siguio en silencio, observando su alrededor, sin encontrar lo que buscaba o le haga sentirse bien, solo sentia miradas encontradas.

“Mis Padres estan muy alegres con la visita de nuestros parientes Europeos que nos visitaran por la Navidad… ya imaginas como esta mi madre!” Dijo Steve sonriendo, deseaba alegrar un poco aquel instante.

“Ooh—‘ Dijo en voz baja Ingrid, mientras observa su cena servida en la mesa.

“Pienso que aquellos pasteles del Bufet estan muy deliciosos,” Dijo Steve en tono bajo.

“Mmm… son los mismos Steve! No varian en nada!” Dijo Ingrid observando su cena.

“No mi amor, este año he observado en su bufet, tienen pasteles Ingleses, Alemanes, Franceses y Suizos,” Dijo Steve sonrio mientras iniciaba a deleitarse de su Menu. Ingrid, no respondio, solo movia con su tenedor su cena servida, en la mesa.

CAPITULO 3

“Que aburrida es esta relacion con… Steve!” Exclamo Ingrid mientras colgaba su abrigo en el closet de su casa. Su madre, desde el enorme salon logro escucharla, dejo de leer para observar a su hija que caminaba veloz hacia el salon, con su rostro serio y aburrido, para luego sentarse en el grande sillon,

“Como dices Ingrid? Quien…? Aburrido…?” Pregunto su madre confundida observandola entre sus pequeños lentes de lectura, “pero…? Habias dicho que Steve te hacia reir y que el tiempo pasaba rapidamente—” (fue interrumpida).

“Ahora entiendo mama, porque las separaciones en las parejas…” exclamo Ingrid mientras observaba la leña consumirse en la chimenea. La casa de sus padres, no la decoraban mas con tantos detalles navideños, recordaba Ingrid aquel enorme pino de navidad iluminado, donde esperaban sus regalos junto a su hermano Sergio y las deliciosas galletas coloradas navideñas colgando en aquel enorme pino, el tren de madera antiguo del abuelo que adornaba alrededor del pino, las paredes y la casa llena de colores mas calidos y alegres, observandolo bien hoy, no estaba mas el enorme pino sino un artificial pino pequeño, no mas las decoraciones ni las paredes coloradas que llamaban felicidad,

“Separaciones de parejas? Pero…? De que hablas?” Dijo la madre muy confundida y observaba a su hija.

“Ooh mama! Sabes que no soporto que me hagan la misma pregunta, como un eco! Basta!” Grito Ingrid, levantandose del enorme sillon y dirigiendose hacia el corredor para luego, subir por la escalera hacia su dormitorio.

“Pienso Ingrid, que deberias trabajar! Porque no hablas con tu padre? Cada dia eres mas nerviosa…!” Grito la anciana madre, en tono muy serio desde el sillon, intentando leer nuevamente su libro. Cuando se sintio la puerta de su casa, cerrarse.

“Que sucede en esta casa!” Exclamo el anciano padre mientras colgaba su saco y gorra en el closet de la casa, habia escuchando algo de la exclamacion de su esposa.

“Habla con tu hija! Cada dia es mas nerviosa, pienso que deberia trabajar! No existe mas la armonia en esta casa!”

“Hablare con ella, querida… almenos dejame descansar, acabo de entrar a casa…” dijo en tono bajo el anciano padre, mientras se ponia sus pantunflas para dirigirse hacia el enorme salon, no habia musica solo el sonido de la leña consumiendose en la chimenea. Cuando se acerco la señora asistenta de

cocina al centro del salon, para indicarles que la cena estaba servida, luego se alejo.

“Haz engreido demasiado… a esa señorita! Hoy piensa puede pisar al mundo y a nosotros!” Dijo en tono serio la anciana madre, dejando su libro en el sofa, dio un beso en la frente a su esposo, dirigiendose hacia el comedor.

“Mmm… hablare con ella,” respondio el anciano padre, mientras

caminaba a pasos lentos por su edad y cansancio, dirigiendose al enorme comedor. La mesa estaba alumbrada con un enorme candelabro al centro, un delicioso perfume de sopa de calabazas y pollo a la naranja innundaba todo el comedor, iniciaba la señora asistenta de casa, a servirles la cena, cuando dijo,

“La señorita Ingrid, envia el mensaje que no los acompañara a cena, ella adelanto hoy en el Salon de te, envia sus disculpas,”

luego se alejo, por la puerta que unia la cocina con el salon del comedor.

“Y… cuando nos acompaña la señorita a cena?” Dijo en tono bajo, la anciana madre, mientras iniciaba a cenar.

“Hablare con nuestra hija… pienso… que es el momento,” dijo el anciano padre observando a su esposa, la enorme mesa y todo a su alrededor. Habian preferido cambiar el estilo de decoracion, no mas colores ni papeles murales colorados, hoy era todo pintado en color blanco, los cuadros como siempre selectos y muy poca decoracion entorno, como gustaba hoy a su esposa, la casa se veia mas grande, mas amplia y mas fria…

CAPITULO 4

“Pusistes todo en tu maleta Jacobo?” Pregunto la madre observando a su hijo desde el umbral de su dormitorio, el pequeño jugaba en el tapete con su robot -regalo de la navidad pasada de sus abuelos maternos- parecia no haber escuchado la pregunta de su madre, seguia muy concentrado en su juego,

“Jacobo, me escuchas?”

“Que… dices mama?” Respondio confuso el pequeño, observando a su madre, que lo observaba detenidamente.

“Pusistes todo en tu maleta Jacobo?”

“Eh? Beh? Hum… pienso… que si mama,” respondio el pequeño, volviendo a jugar con su robot.

“Espero hayas preparado tu maleta, Papa fue a comprar algunas cosas para llevar a tus Abuelos y luego… deberemos irnos al aeropuerto,” dijo la madre observando a su hijo que seguia jugando con su robot, concentrado en su juego. La madre estaba con 5 meses de gestacion, esperaban su segundo hijo. Aquella Navidad, habian decidido ir a casa de los padres de Roy, despues de muchos años desde que su esposo decidio dejar todo y irse con Raquel a vivir al pais de sus padres ella penso que era un acto de rebeldia, pero despues pudo ver que solo deseaba su esposo vivir y dejar el sistema de vida rutinario al cual no deseaba vivir, aunque si en esta ocasion de navidad, su esposo era siempre en silencio, su hijo Jacobo lograba hacerlo sonreir. Los padres de Raquel lo apreciaban como parte de la familia. Aunque si para su esposo no fue facil aprender una nueva lengua, cultura y costumbres, pero tiempo al tiempo logro sobrepasar los obstaculos y poder seguir una carrera en la universidad de aquel pais Latino donde decidio por si mismo que deseaba hacer de su vida, tuvo suerte en encontrar un buen trabajo en una prestigiosa empresa pero aun asi no cambiaba su ritmo simple de vida al cual disfrutaba mucho. Vivian en un apartamento normal en la ciudad de aquel pais, cerca al colegio de Jacobo y al trabajo de Roy. Raquel por su embarazo estaba en casa siempre, ella habia decorado con la misma decoracion navideña del año pasado, no tenia muchos animos, este embarazo traia consigo mucho sueño y cansancio, cambio algunos abitos, hoy no disfrutaba de las largas horas en ver peliculas con su hijo Jacobo -por que se dormia rapidamente- no compartian con sus hermanos los jueves en ir a jugar bowling y los sabados no podia ir a beber unas cervezas con sus amigas al pub, pero a todo este sacrificio era por dar vida a su futuro hijo. Su esposo habia aprendido muchas cosas y lograba

cocinaba mejor que Raquel en muchas ocasiones, siempre intentaba estar mas tiempo en casa para ayudar a su esposa y disfrutar con su hijo. Jacobo, habia decorado su dormitorio con decoraciones de navidad hechas en su colegio, aunque su dormitorio era todo decorado con -tema espacial- le gustaba el diseño de los planetas, no tenia consolas con juguetes, todo se guardaba en una enorme caja plastica, unos cuantos cuentos y sus robots, era lo que se podia apreciar en el dormitorio de Jacobo, no tenia muchos amigos en su edificio -no habian muchos niños de su edad- por este motivo le agradaba mucho la idea de ir a su escuela y jugar con sus amigos alli. Ese dia debian viajar a otro Continente, a casa de sus abuelos -quienes no conocia, solo por fotos- todo en la casa se estaba preparado para aquel viaje, los padres de Raquel habian desayunado juntos y brindaron sus regalos para la familia de Roy, ellos eran alegres con la idea de que se reuniera su hija aunque si tenian algunas dudas de como seria aceptada, pero ellos sabian que en tiempo de navidad es tiempo magico y de amor. Jacobo, estaba muy concentrado en su juego con su robot y no entendio bien la pregunta de su madre, su concentracion en su juego lo absorbia siempre por completo.

“Espero agrade esto a mis padres,” dijo Roy, estaba en la sala de su departamento, en sus manos tenia una caja grande la cual apoyo encima del sofa junto a las maletas y fue hacia la cocina, donde estaba su esposa deleitandose de un te caliente y leyendo una revista de decoracion para niños -habia pensado dividir el dormitorio de Jacobo- con su nuevo hermano.

“Ooh cielo ya estas aqui!” Exclamo alegremente Raquel.

“Hola amor! He comprado varios tipos de queso, unos frascos de encurtidos de pimientos, aceitunas rellenas, las cebollas picantes y tambien esas alcachofas con verduras,” dijo Roy emocionado mientras se servia una taza de cafe caliente.

“Cielo, en mi maleta hay espacio, junto a las botellas de vino que envian mis padres como regalo,” dijo Raquel observando con amor a su esposo. Aunque si habian trancurrido muchos años juntos, notaba que su esposo habia madurado en sus lineas dejando atras las lineas juveniles.

“Espero le guste a mama, ella es muy especial… hum… y esta todo listo aqui?”

“Se que les gustara, no tengas miedo cielo, recuerda … son tus padres! Jacobo sigue jugando con su robot,”

“Bien… voy a ver si esta todo en orden con Jacobo,” dijo levantandose con su taza de cafe caliente, se dirigio al dormitorio de su hijo.

El departamento no era muy grande pero era comodo, la puerta del dormitorio de Jacobo estaba cerrada y se podia sentir la voz del pequeño jugando con su robot, Roy se acordo cuando el jugaba con los soldaditos y jinetes -los juguetes preferidos del abuelo- recordando aquel momento, se perdio en su mente por algunos instantes, luego dio algunos toques a la puerta de su hijo, y abrio la puerta,

“Hola hijo, estas listos?” Pregunto el padre, observando con amor a su hijo.

“Hola papa! Hmm… creo que si—”

“Hijo, tu madre te pregunto y… respondistes igual, ahora yo te pregunto y me respondes lo mismo… bien, esto quiere decir que esta todo listo y podemos ir al aeropuerto, ahora?” Pregunto el padre, acariciando la cabeza de su hijo, “voy a la sala a preparar nuestras maletas y luego, nos vamos al aeropuerto!”

“Esta bien… papa,” respondio Jacobo y siguio jugando, concentrado en su juego.

Roy se dirigio a la Sala,

“Estas, son nuestras maletas amor?” Pregunto Roy a su esposa, ella preparaba su bolsa de mano y se ponia su largo abrigo,

“Si cielo, es lo que se coordino ayer… solo debes agregar lo que has comprado hoy,” respondio Raquel, buscando su gorro y guantes.

“Bien,” hablo Roy mientras ponia las ultimas cosas en la maleta, ponia su laptop en su mochila, su agenda de trabajo y luego observo a su alrededor si faltaba algo mas, para luego cerrar las maletas. Fue en busca de su abrigo y chalina, y luego, se dirigio al dormitorio de su hijo, que aun seguia jugando,

“Jacobo! Nosotros estamos listos y… tu sigues jugando! Donde esta tu maleta?” Grito Roy.

“Como…?    Que dices papa?” Respondio confundido el pequeño, observando a su padre muy serio, observandolo desde el angulo de la puerta,

“Te concentras demasiado en tu juego! No has escuchado a tu madre y… ahora no me escuchas a mi…!”

“Papa—” (fue interrumpido).

“Levantate ahora mismo! Y muestrame donde esta tu maleta!”

Jacobo, dejo su robot en el tapete y se agacho debajo de su pequeña cama para jalar su pequeña maleta -llena de stickers de robots y planetas- la abrio para poner su robot dentro de ella, luego se levanto y respondio,

“aqui esta papa!”

“Cuando se te hace una pregunta hijo, debes responder… no es nada bueno

estar concentrado en otras cosas y… no tomar atencion a la pregunta, me

entendiste hijo?” Dijo Roy, mientras se alejaba con la pequeña maleta hacia la sala.

“Disculpa papa… estamos de vacaciones en la escuela… y me divertia… con mi robot,” dijo Jacobo mientras entraba a la sala en busca de su casaca y gorro.

“Bien, estamos todos listos? Podemos ir al aeropuerto! Llamare al Taxi… tu amor preocupate por Jacobo… yo llevare nuestras maletas.”

CAPITULO 5

“Toc    Toc    Toc,”

sonaba la puerta del dormitorio de Ingrid.

“Ingrid!” Llamaba el anciano padre, a la puerta.

Ingrid dejo la computadora -estaba chateando con sus amigas- y fue rapidamente abrir la puerta,

“Hola papa! Que sucedio?”

“Deseo hablar contigo… Ingrid,” dijo en tono bajo el anciano padre, mientras entraba al dormitorio de su hija, observando todo alrededor, hacia mucho tiempo que no la visitaba, desde que eran pequeños sus hijos, venia mas seguido en sus dormitorios -grandes momentos recordaba- hoy cada uno hacia su vida y Roy no vive mas en casa, vivia en otro continente muy lejos y era Ingrid, la unica que quedo en casa. El dormitorio no era mas decorado al estilo Princesa, recordaba haber decorado sus paredes y cortinas con este estilo y su madre habia decorado con tul y diseños de Princesa alrededor de su cama, no estaban mas sus muñecas con largos vestidos y coronas, hoy era ocupado por adornos modernos, marcos de fotos de ella, sus amigas, su novio y de ‘Split’, el perro belga que ahora descansa su cuerpo en el jardin, murio de anciano…

“Papa, que… sucede?” Pregunto Ingrid, interrumpiendo el pensamiento de su padre, quien se sento en el pequeño sofa.

“Nosotros Ingrid… no conversamos desde que eras tu pequeña… recuerdas aquel problema en tu colegio, al cual lo resolvimos juntos y desde alli… no hubo mas oportunidad de conversar, pienso quizas… por la dedicacion a mi trabajo, y luego, ustedes crecieron…” dijo el padre observando melancolicamente cada detalle del dormitorio para luego observar a su hija sentada en pijamas en su cama, observandolo muy confundida.

“Papa… disculpa pero… n no entiendo… hum, si es por lo que sucedio—” (fue interrumpida).

“Pienso Ingrid… que lo que sucedio hoy… viene sucediendo desde hace mucho tiempo y… no hubo el momento para conversar de lo que esta sucediendo…”

“Papa, sabes cuanto te quiero, siempre he hablado contigo de mis problemas y… siempre te elegi primero en todo… mi madre siempre muy concentrada en Roy, mas… que en mi,”

“Noo… no, es asi Ingrid… tu madre es una buena mujer… estamos juntos desde el tiempo de la escuela y, nuestros problemas personales… han sido muy pocos, hoy estamos viejos y muchas cosas han cambiado… ya no tenemos mas

la energia y vitalidad, ademas… tu madre sufre en silencio, yo lo se, aunque si aparenta ser fria algunas veces, pienso que es su manera de darse fuerza a si misma, he podido comprobar… el enorme corazon de tu madre… hum… se que Roy ha sido su predilecto… pero a ti Ingrid, siempre te hemos dado… lo mejor,”

“Papa… la unica verdad es… Roy fue y es el engreido de mama… desde que se fue de casa y dejo todo, mama cambio todo en casa y hasta las navidades dejaron de ser como antes, hoy… no es mas la casa… como antes,”

“Es verdad Ingrid, no puedo ocultar el gran dolor que sufrimos cuando tu hermano decidio dejar la Universidad y nosotros su familia, para irse en aquel pais Latino detras del amor. Tu sabes bien que tu hermano ingreso con muy buenos votos a esa prestigiosa Universidad, imaginamos con tu madre obtendria una carrera prestigiosa, una buena carrera de vida, pero el amor fue mas fuerte,” dijo el anciano padre, observando a su alrededor, con sus ojos lagrimosos.

“Noo papa! Que cosa estas diciendo? A mama le dolio mucho que Roy termine la relacion de novio, con la hija de su mejor amiga!”

“Ingrid… muy aparte de ese acontecimiento… no creo que nada es mas doloroso que saber nuestro hijo dejaba su buen futuro por irse a un pais muy lejos de la modernidad… y nueva cultura y lengua, sinceramente no estuvimos de acuerdo con la actitud de tu hermano y… esto fue uno de los motivos de su silencio y ausencia con nosotros su familia…”

“Papa… que cosa… dices? Porque no dices que tu y mama hubieran deseado ver a Roy sentarse en tu escritorio y siguiera tu Staff! Ustedes no pensaron en Ingrid, solo… en Roy!”

“Ingrid, no puedo ocultarlo, es verdad pero… hoy tu hermano eligio su camino… y debe ser respetado,”

“Papa… deseas hablarme… de Roy?”

“N no… noo… Ingrid,” dijo muy confuso el anciano padre, observando detenidamente a su hija que ya no era mas la niña y que ante el estaba una señorita, “Ingrid, deseo hablar de ti… no de Roy,”

“Que? Hablar de mi? De que…?” Exclamo Ingrid con sus ojos de sorpresa, “hablar de mi…?”

“Hoy, lo que sucedio en casa, Ingrid se repite desde hace muchos años y—” (fue interrumpido).

“Que? Papa, que cosa me hablas? Ooh… estas exagerando!” Dijo Ingrid levantandose muy seria de su cama y dando pasos en circulo.

“Dejame hablar Ingrid!” Exclamo con voz energica el anciano padre, “tienes una manera de imponer tu palabra… la cual no es la adecuada y no la correcta… tu soberbia es mas fuerte que tu corazon, en esto… es lo que se diferencian tu… y tu hermano!”

“Disculpa papa—” Dijo Ingrid en tono bajo, acercandose para abrazar a su padre.

“Ingrid… la frialdad en esta casa fue acentuada cuando Roy se fue de casa… pero hoy es una frialdad constante…” con voz triste el anciano padre mirando el piso, luego observo a su hija nuevamente, que estaba sentada frente a el, “pero la relacion entre tu con tu madre… es de lo peor!”

“Papa! Que cosa dices! Estas exagerando…! Ja ja,” sonrio Ingrid.

“No hay motivo para sonreir… o para sentirse orgullosa de esto Ingrid… tu soberbia es muy fuerte y debes cambiar para bien… recuerda que la humildad tambien te hace grande… eres soberbia con tus amigas, con Steve y…c on tu madre, mmm ahora estas sonriendome… porque eres una… soberbia mujer!”

“Papa—” Ingrid observo la mirada seria de su padre.

“Tu madre, tiene mucha razon… cuando dice que debes iniciar a trabajar Ingrid    hablare con uno de mis socio para ver si tiene alguna posicion libre en algunos de sus negocios… quizas te interesaria ejercer lo que estudiastes en la Universidad, en estos tiempos de Navidad… quizas se pueda encontrar algun espacio para ti,” dijo el anciano padre alzandose del pequeño sillon, “espero que desde mañana… te sientes con nosotros a la mesa… a la hora del desayuno, a la hora de la cena, hum… pienso que algo de respeto nos merecemos nosotros, tus ancianos padres que pagamos todo… para ti, buenas noches Ingrid.”

Se alejaba el padre del dormitorio, quedando Ingrid en una gran confusion en su mente.

CAPITULO 6

“Hoy, viene tu hermano Ingrid,”

dijo Pamela sonriendo. Ellas, almorzaban en un Restaurante Chino. Pamela y Ester son amigas y compañeras desde la Universidad, ambas trabajaban. Pamela era independiente, abrio su estudio de Asesoramiento Contable y Ester trabajaba en una compañia constructora como Arquitecta. Ingrid estudio Arquitectura y Decoracion, aun sin ejercer su titulo. Ingrid saboreaba sus tallarines chinos -le gustaba mucho- estaba concentrada en su comida, cuando respondio,

“Eh… si… hoy llega Roy, el engreido… de mama, con su familia latina a casa… iran a recogerlo papa y mama al aeropuerto—”

“Y tu?”

“Yo? Hum… estoy aqui deleintandome de mi plato preferido!” Sonrio Ingrid, lucia radiante, indosaba blujeans, con botas altas, una malla tejida y el gorro del mismo tejido y color, argollas doradas grandes y su sonrisa sensual.

“Pense… te emocionaria… la idea de tener a tu hermano en casa, despues de tantos años,” dijo Pamela, iniciando a comer su segundo plato.

“Me emociona imaginar… la cara de mi madre… cuando vea a Roy y a su nueva familia… Latina!” Sonrio Ingrid, cuando sono su celular, era Steve deseaba coordinar para encontrarse a cena, cuando, sono el timbre de una segunda llamada y Ingrid vio el numero de su papa llamandola, dejo en pausa a Steve y respondio rapidamente a su padre,

“Hola papa… que sucedio? No llego Roy!” Sonrie Ingrid.

“Ingrid… solo llamo para hacerte recordar… que te esperamos a cena, no olvides lo conversado ayer, hasta mas tarde,” dijo el anciano padre, corto la conversacion,

Ingrid volvio a la llamada de Steve,

“Hum, Steve… estuve hablando con papa, debo… estar a la hora de la cena en casa, llego Roy y su familia Latina… si, esta bien… nos vemos mañana, besos,”

“Vas a cenar hoy con tus padres? Fantastico!” Exclamo Pamela.

“No, es lo que te imaginas Pam… n no iremos a un Restaurante lujoso o al Club de papa, solo que… papa desea… yo cumpla horarios con ellos… mmm, solo esto,” dijo Ingrid moviendo el tenedor, en sus tallarines.

“Ooh! Entiendo! Se inician las reglas en casa…”

“Papa, desea que yo trabaje… dice que soy… una soberbia mujer…” dijo en

tono bajo Ingrid, moviendo los tallarines, sin comerlos.

“Soberbia mujer…? Hum… diria yo, muy engreida mujer!” Sonrio Pamela.

“Noo no, Pam! El engreido fue y es Roy… no yo!” Dijo Ingrid empujando con sus dedos su plato y observando su celular si tenia algun otro mensaje.

“Tu hermano no vive con tus padres, ademas vive muy lejos Ingrid… pienso que para todo anciano padre, es una gran emocion y… mas aun en tiempo de Navidad! Ademas habra un niño en casa, esta Navidad!”

“Ooh—” Dijo Ingrid observando en la mesa, su siguiente plato elegido, “nosotros no disfrutamos el tiempo de navidad desde que eramos niños… mama cambio todo en casa y… hoy es todo moderno, no mas decoraciones, no mas alegres fiestas… sabes como es… mi madre…”

“Tal cual es… su hija!” Sonrio Pamela.

“Pienso que ella… es peor!”

“Mmm, espero sea aceptada con afecto la nueva familia de tu hermano, vienen de muy lejos y… despues de tantos años!” Dijo pensativa Pamela.

“Ojala… papa me encuentre trabajo despues de estas fiestas… no estoy preparada para iniciar horarios…” dijo en tono bajo Ingrid.

“Ire al Centro Comercial por el regalo de mis Padres… vamos Ingrid?”

“Hum… si prometes primero, acompañarme a la boutique… decidi escoger aquel vestido!” Sonrio Ingrid.

“Bien! Ester, nos dara el encuentro en el Centro Comercial… vamos!” Dijo alegremente Pamela.

CAPITULO 7

Estaban todos sentados en la grande mesa del comedor, alumbrada por enormes velas y el aroma delicioso de las bandejas con el asado de vino, pure de papas, ensalada caliente y los panecillos a la mantequilla -los preferidos de Roy- el mantel navideño con tono blanco en el fondo, los platos decorados con diseños de navidad…

“Caramba mama! No lo olvidastes!”

Dijo Roy muy emocionado, deleintandose de los panecillos recien horneados.

“Como olvidarlo querido hijo!” Exclamo alegre la anciana Madre, observandolo con ternura, “aun recuerdo cuando corrias alrededor de la mesa y tus abuelos te daban pedazitos del panecillo,”

“Ahh… muy buenos recuerdos!” Dijo el anciano Padre sonriendo y sirviendo el champagne en las copas, “el asado fue siempre, el plato preferido por toda la familia,”

“El preferido de Roy… diras papa!” Sonrio Ingrid, observando a su hermano.

“Bueno… no deseo causar molestias con esto, Ingrid, pero… aun recuerdo, haber saboreado muchos asados juntos cuando eramos niños y… hoy de adultos, lo seguimos haciendo!”

“A Jacobo, le gusta mucho el asado… mi madre lo prepara con zanahorias, hongos y mucha cebolla,” exclamo alegremente Raquel.

“Cebollas? Ooh noo por favor! La cebolla… es muy fuerte y quita el original sabor del verdadero asado… quizas en tu pais… se coma de esta manera!”

– Hubo un instante de silencio –

“Eh… Mama, cada pais tiene lo suyo, estas… muy abituada en viajar a paises Europeos donde la comida no se diferencia mucho de la nuestra… pero pienso que te gustaria saborear algo no comun a tu sazon cotidiano,” dijo Roy, con una amable sonrisa, mientras observaba a su madre y a su esposa -quien estaba en silencio- ayudando a comer a su hijo Jacobo, “los padres de Raquel cocinan delicioso,   ambos se deleitan preparando todo desde la mañana y es comida fresca, ellos no tienen asistenta de cocina, los puedes ver pelando las cebollas, papas, haciendo el adrezo picante… que es una delicia mama! Sinceramente es muy emocionante conocer nuevas culturas,” dijo Roy alegre, mientras seguia deleintandose del asado.

“Bueno… yo tengo asistenta de cocina y… esto tambien lo tenian tus abuelos,” respondio la anciana madre, observando a su hijo y a su nuera que seguia en silencio.

“Y despues? Sus manos apestan a cebolla! Que horror! Noo…” grito Ingrid, mientras observaba a la esposa de su hermano que seguia en silencio.

“Bueno… estamos hablando mucho de comida, y… nadie saborea este delicioso asado?” Dijo el anciano padre, observando la tension en la mesa, “mmm, estamos aqui reunidos no para hablar de cebollas o de recetas sino… para degustar este delicioso plato en buena compañia como es la de Roy y su familia, pienso… que tu Madre siente lo mismo en este momento, muchas gracias hijo por aceptar nuestra invitacion y sean todos ustedes bienvenidos a su casa!” Exclamo alegre el anciano Padre haciendo un brindis con el champagne.

“A mi me gusta mucho este asado… mmm… es diferente y delicioso!” Sonrio Jacobo mientras terminaba de deleitarse.

“Quizas… porque no tiene cebollas, mi querido Jacobo!” Sonrio Ingrid.

“Sigues siendo la misma Ingrid! Solo recuerda… que es un niño y… es tu sobrino,” dijo Roy serio.

“Con cebolla o sin cebollas… lo mas importante es que Roy esta aqui… en esta Navidad junto con su nueva familia!” Exclamo con dulzura la anciana madre, observando a su nieto Jacobo.

“Muchas gracias querida Suegra, esperabamos… con muchas ansias esta invitacion y… sinceramente, somos muy felices en estar aqui con ustedes,” exclamo Raquel con una timida sonrisa, “mis padres no tienen mucho dinero, pero puedo asegurarles que… tienen un enorme corazon, y lo quieren mucho a Roy como un hijo mas,”

“Ooh!” Exclamo la anciana madre.

“Disculpe… mi pregunta, el pure… tiene queso? Es muy delicioso!” Pregunto timidamente Raquel.

“Oh Si! Tiene mozarella, queso Edam y Brie… es preparado con dos diferentes tipos de papas, amarilla y blanca… con un toque de leche,”

“Ja ja, Mama… por favor! Que cosa hablas? Tu nunca has cocinado! Como puedes saber… que ingredientes lleva la comida?” Sonrio Ingrid.

“Ingrid… aunque si no cocino, soy bien informada… de los ingredientes que comemos y controlo su preparacion—” Dijo en tono bajo la anciana madre.

“Ooh Madre por favor! Que cosa dices? Ja ja,” Dijo Ingrid sonriendo.

‘Mmm… yo no cocino y no se que ingredientes lleva cada plato, pero… es delicioso el pure cuando le ponen espinacas!” Dijo el anciano padre sonriendo.

“Espinacas con pure? Mmm… delicioso!” Dijo Jacobo.

Hubo sonrisas en la mesa.

Roy se deleitaba en silencio su cena, observando todo al alrededor y observando a sus ancianos padres.

“Has variado la casa totalmente mama,”

“La hize… mas… moderna,”

“Que cosa? Noo Mama! Tu, cambiastes todo en la casa, porque… Roy dejo la Universidad, su noviazgo con la hija de tu amiga y… los dejo a ustedes!” Dijo Ingrid, observando a su hermano sonrojarse.

“Que… cosa te han dado en tu comida Ingrid? Mucha pimienta picante?” Exclamo muy serio el anciano padre.

“Ingrid, yo abri mis alas… he conocido nuevas cosas y hoy soy muy feliz… lo que tu no intentastes hacer,” dijo Roy observando a su hermana que sonreia con aquella soberbia personalidad.

“Noo iria jamas a lugares sucios o… donde la cultura es muy baja, simplemente!”

“Entonces Ingrid, nunca… saldras de esta casa y no viviras lo que yo vivi,”

“Disculpen! Eh… Roy, ha comprado unos deliciosos quesos y encurtidos, son tipicos de nuestra ciudad donde vivimos y… pienso, les gustarian probarlos?”

“Claro que nos gustara probarlo, Raquel,” sonrio el anciano Padre alegremente.

Cuando se presento la asistenta de cocina con la bandeja con quesos y encurtidos, apoyandolos en la mesa,

“Mm… estos, son hechos a… mano?” Pregunto Ingrid sonriendo.

“Ingrid… por favor!” Exclamo el anciano padre avergonzado.

Roy, seguia observando todo el salon con melancolia.

“Papa, ya termine mi cena, ahora… puedo ir a jugar con mi robot?” Pregunto en voz baja, Jacobo.

“Claro que si hijo,” dijo Roy acariciando la cabeza de su hijo, que tenia los pigmentos Latinos de su madre.

“Robot?” Exclamo la anciana Madre muy curiosa.

“A Jacobo agrada mucho su robot que le regalo mis padres la Navidad pasada,”

“Muchas gracias, estuvo muy rico,” dijo alegremente Jacobo mientras acomodaba la silla y caminaba con direccion a la sala. Ingrid estaba en silencio observando la escena. El anciano Padre comia lentamente, ya no era mas joven. La anciana Madre con sus lentes observaba curiosamente cada envase de los encurtidos. Roy, observaba a sus padres con melancolia y amor, observaba que eran ancianos y no mas aquellos jovenes y fuertes, como los recordaba…

CAPITULO 8

“Pero?… Ooh! Como dices?… Que cosa!” Exclamo Ester, sin entender bien lo que escuchaba hablar Ingrid, que sonreia. Pamela muy concentrada, escuchaba y observaba a ambas. Estaban en la cafeteria, habia iniciado a caer la nieve, era todo blanco afuera,

“Ooh…!” Exclamo Pamela.

“Pero? Disculpa Ingrid… tu hermano no los visita desde hace muchos años y… tu comportamiento… no fue el mas correcto!” Dijo Ester en tono serio.

“Ooh… pobre mujer… no hubiese querido estar en su piel!” Exclamo Pamela.

“Cuando haran las paces tu y tu madre?” Pregunto Ester.

Ingrid sonreia mientras bebia su cafe con chantilly y pedazos de chocolate -la especialidad de la cafeteria en Navidad- vestia falda verde con botas negras y un saco negro a cuadros, boina y chalina beige, con argollas plateadas, su ondeado cabello era semi recogido, lucia esplendida.

“Nunca cambiaras, Ingrid!” Dijo Pamela.

Cuando sono el celular de Ingrid y respondio rapidamente,

“Hola papa, eh… como dices? P pero… ahora? Ooh n no no es problema…

si, estoy con mis amigas en la Cafeteria… y… esta bien papa, alli estare—”

– Hubo un silencio –

Ingrid, observaba su celular. Sus amigas, observaban la escena sin entender que sucedia en silencio,

“Disculpen… me debo retirar ahora…” dijo en tono bajo Ingrid.

“Sucedio algo, Ingrid?” Pregunto Ester confundida.

“Porque, te vas tan rapido Ingrid?” Pregunto Pamela muy sorprendida.

“Hum… no sucedio nada malo, les comente… que papa, desea que trabaje… y… hoy me cito, en su oficina—” Dijo Ingrid acomodansose su boina y preparando su cartera, “chicas, debo irme ahora… disculpen—”

“Mucha suerte Ingrid,” exclamo Pamela.

“Ingrid, es tiempo de madurar… deja atras tu soberbia personalidad,” dijo Ester. Pero, Ingrid no escucho, en ese momento salia rapidamente para tomar un taxi directo a la oficina de su padre. Cuando su celular timbro nuevamente, era Steve,

“Hola Steve, eh, disculpa… estoy en camino a la oficina de mi padre… n no podremos encontrarnos hoy… te espero a cena en casa, podras conocer a mi hermano Roy, mmm… si, esta bien! Hablaremos despues… mi padre me espera, besos,” Ingrid corto la comunicacion. Su mente pensaba que le diria su padre o que sucederia apartir de hoy con su vida… estaba confundida.

CAPITULO 9

La gente pasaba por aquella pequeña ventana de la hulmilde casa, algunos se quedaban observando los muñecos que eran alumbrados por las antiguas luces de Navidad que se reflejaba en los rostros alegres de los muñecos -eran hechos en diferentes tamaños, materiales y colores- se podia apreciar que eran hechos a mano. La casa era humilde y sencilla en su interior, cerca a la ventana estaba la comoda silla donde la Anciana Mujer creaba sus muñecos, tenia un pequeño armario cerca a la ventana donde apoyaba sus trabajos. Habia decorado con unas simples luces de navidad y algunas bolas brillantes, tenia siempre encendida su pequeña chimenea decorada con sencillos adornos de Navidad, los cuadros en la pared eran pequeños y de paisajes invernales pintados, un enorme tapete al centro de la salita y estaba la maceta decorada -pero aun sin arbol de navidad- sus ancianas piernas las cubria con una manta de lana tejida y siempre encima estaba su anciano gato ‘Perico’, el enorme gato color blanco de rayas gris y marrones. La anciana trabajaba en diferentes materiales -lana, felpa, peluche, tela, y algunos eran reciclados- lo que mas llamaba la atencion era la alegre sonrisa en cada uno de ellos, algunos rostros eran pintados a mano y otros eran cocidos, pero el brillo en sus ojos eran el mismo, alegres!. La anciana sonreia dulcemente, observando a la gente se asomaban a su ventana para observar a sus muñecos, ella podia observar los ojos de muchos curiosos y otros llenos de sorpresa al admirarlos, nada especial tenian estos muñecos, solo mostraban alegria y dulzura.

“Ooh, Perico, mira… cuantos admiradores tenemos hoy!” Dijo dulcemente la anciana mientras acariciaba a su enorme gato que complaciente la observaba, sus enormes ojos eran brillantes y reflejaban el color de las luces navideñas de la ventana, “hoy, decoraremos nuestro pequeño arbol y nuestra mesita de navidad, nuestros amigos deben divertirse… antes de irse a sus nuevos hogares,” dijo con voz suave la anciana mujer, mientras observaba con amor a sus muñecos, “bueno… sigamos terminando de trabajar a este Mr. Tess… sinceramente es un enorme oso!” Sonreia la anciana mostrando el enorme oso de felpa que estaba terminando de hacer, su gato observaba al oso y maullaba como si lograse responder a la anciana mujer y hablar con el muñeco -que sonreia- los demas muñecos tenian la sonrisa en sus rotros y parecia que respondian con una sonrisa a la anciana mujer, “los dias en Invierno son mas cortos y mis ojos no son mas jovenes para trabajar sin luz, sigamos trabajando… espero terminarlo antes de la cena, y ustedes mis pequeños sigan

mostrando la magia de la Navidad a todos los que los admiran hoy, recuerden su mision, es hacer felices a todos ellos!” Dijo la anciana mujer a sus muñecos y la escena, daba la imprension que sus muñecos la escuchaban y la observaban trabajar…

CAPITULO 10

‘Mama, siempre pensado en que te diria el dia que nos volvieramos a encontrar, muchas… veces anhelaba este momento y… tenia miedo que mi nueva familia no sea aceptada por ustedes, y hoy… que estoy aqui frente a ti, no… se que decirte,” dijo en voz baja Roy a su anciana madre, que lo observaba en silencio, en la mesa del comedor.

“Hijo! No existe palabras que puedan expresar este bello momento… en tenerte nuevamente en casa… con nosotros en familia! No sabes… cuanto lo anhele yo tambien!” Dijo la anciana madre cogiendo la mano de su hijo, con amor y observandolo. Eran muchos años que no existia este momento especial y hoy era un hombre, no mas aquel joven hijo,

“El cafe se esta enfriando y… debemos ir a comprar el pino de Navidad!” Dijo alegremente Raquel.

“Mama! Ellos… tienen su arbol de Navidad!” Exclamo confundido Jacobo -mientras terminaba su cereal- observando a su madre sonreir.

“Ese, no es el verdadero arbol de Navidad… al cual se acostumbro usar en esta casa, hijo,” dijo Roy sonriendo.

“Pero… Papa—” (fue interrumpido).

“Pino de navidad? De que pino… hablan ustedes!’ Dijo sonriendo la anciana Madre.

“El pino de Navidad, madre!” Respondio Roy mientras terminaba veloz su cafe, “madre… por favor saca los reales adornos de Navidad de la Familia, que cuando… regresemos, adornaremos esta casa como era antes!”

“Ooh hijo! Yo… los guarde en el atico porque me traian muchos recuerdos de ustedes cuando eran pequeños y… lloraba al verlos, por este motivo decidi cambiar el aspecto de la Navidad en esta casa… tu padre tambien era triste y… pensamos ambos en cambiar la tonalidad de sus paredes—” Exclamo entre lagrimas la anciana Madre.

“No sea triste querida Suegra, ahora estamos aqui y… Roy es muy feliz con ustedes y… nosotros tambien, de ser aceptados en su casa como familia!” Raquel, se alzaba de la mesa para ir a coger su gorro y chalina, la seguia Jacobo muy emocionado.

“Disculpen, el… soberbio comportamiento de Ingrid… tu padre y yo… sinceramente estamos muy avergonzados por su cruel actitud en la cena—”

“Lo entiendo, no se preocupe,” Raquel tomando de las manos afectuosamente a su suegra.

“Mama, nosotros vamos por el pino ahora!” Roy saliendo del comedor a pasos ligeros.

“Ooh! No se que decir! Estoy tan confundida… Hijo, realmente estas aqui?”

Roy se acerco a la anciana Madre, la abrazo con ternura y le dio un beso en su frente,

“si madre, estoy aqui y mi familia tambien! Por favor, permiteme las llaves de tu carro para ir en busca del pino, ahora!”

La madre con lagrimas en los ojos los miraba por la ventana.

Jacobo la saludaba desde la ventana del carro, mientras andava lentamente por la calle…

CAPITULO 11

“Este era el camino y… hoy, todo ha cambiado aqui!” Exclamo Roy muy confundido, observaba desde el auto las calles.

“Estas seguro cielo, es aqui?” Pregunto Raquel, observando curiosamente por la ventana del auto, “despues de tanto tiempo, todo cambia,”

Jacobo no se perdia ninguna escena desde la ventana de la parte inferior, observando curiosamente,

“Mmm… con papa, veniamos siempre a escoger los hermosos Pinos que se vendian en esta zona! Pero… ahora todo ha cambiado—”

“Espera cielo! Mira aquel negocio en el angulo, porque no preguntas alli?” Raquel mirando con amor a su esposo.

“Eso hare, ahora!”

“Papa, yo voy contigo!” Dijo alegre Jacobo, poniendose su gorro y sus guantes, saliendo rapidamente del auto a dar el alcance a su padre. Aquella mañana no era fria pero el cielo mostraba señales de que pronto caeria la nieve. Los pocos negocios en aquella calle eran adornados con antiguos adornos de Navidad y sus faroles de la calle, la gente bien abrigada entraban en una panaderia donde desde su grande ventana se podia verlos bebiendo calientes bebidas, el aroma de aquella panaderia llamo la atencion de Jacobo, que corrio para poder ver desde la ventana aquella escena,

“Si hijo… iremos con mama a deleitarnos con algo caliente y con los panecillos de esa panaderia, lo prometo, solo… dejame encontrar el lugar de estos pinos,” Roy, se dirigia hacia el negocio en el angulo de aquella calle. Jacobo sonriendo movia la mano saludando a su madre que lo observaba desde el auto, mientras seguia los pasos de su padre, todo le llamaba la atencion y era muy curioso, desde la puerta podia ver a su papa hablando con un señor, observaba todo a su alrededor, cuando le llamo la atencion aquel grupo de personas observando una pequeña ventana de una humilde casa, estaba ubicada doblando la esquina del negocio, su curiosidad era muy grande como la emocion de todo, corrio hacia el grupo de personas, no podia divisar nada -porque los adultos eran muy altos- pero, entre las personas se asomo la cara una pequeña niña y sonriendo dijo,

“Estamos viendo el show de los muñecos de la anciana, los hace con sus manos y a mama le gusta observar como el hombrecito de nieve mueve su gorro y saluda con su guante azul, yo adoro aquel alto papa noel que mueve sus delgadas piernas al bailar… los puedes ver?”

“Eh… hum… sinceramente n no puedo ver nada, desde aqui,” respondio Jacobo, observando con curiosidad.

“Mama, mama! Escuchame, el niño quiere ver el show!” Grito la niña, jalando la casaca de su madre.

“Por favor! Dejen espacio… el niño desea ver la ventana, gracias,” exclamo el anciano señor, desde el angulo de la ventana.

“Ahora… puedes verlos?” Pregunto sonriente la niña.

“Eh… creo, que si… hum,” respondio timidamente Jacobo.

Cuando, dos personas dejaron el grupo, dejando libre espacio, para que Jacobo pudiera acercarse y ver aquella escena al cual ya era acostumbrado ver a su robot tener movimientos propios, pero esta escena era especial, los muñecos tenian ojos de botones y otros de lentejuelas, eran brillantes y se movian con sonrisa en sus rostros, sus mejillas coloradas y las luces Navideñas de la ventana seguian al movimiento de sus cuerpos de tela, de lana tejida, de feltro y otros de peluche. Jacobo podia sentir esa escena con una alegria en su alma y sonrio junto a la niña que observaba tambien con entusiasmo la escena.

“Ooh! Y la señora… los vende?” Pregunto Jacobo muy curioso.

“Oh si! Mi mama ya compro el regalo para mi hermanita menor y mi hermana mayor, tambien se compro para ella, todos estan junto al arbol de navidad junto al mio, y es la misma escena, los puedes ver alegres moviendose y expresando su alegria en mi casa… a mama le gusta observarlos por un momento, cuando venimos a la pasteleria,”

“Jacobo… Jacobo!” Gritaba Roy, buscando nervioso a su hijo.

“Papa! Aqui estoy, papa! Mira ,estos magicos muñecos!” Exclamaba Jacobo algremente moviendo su mano, para ayudar al padre divisarlo.

“Hijo… me has asustado!”

“Por favor Papa… miralos!”

Roy se acerco y, observo la pequeña ventana donde los muñecos eran expuestos, pero no podia ver nada especial, eran solo muñecos,

“hijo… es tiempo de ir en busca del pino,” dijo Roy dando paso hacia atras para salirse del pequeño grupo de gente.

“No papa! Espera un momento, por favor… comprame uno!” Dijo triste Jacobo.

Cuando, sintieron el crugir de la antigua puerta abrirse y salir una pequeña anciana, de cabellos plateados -sus canas brillaban al reflejo de la luz- lo tenia atado en un antiguo moño, su espalda era cubierta por un chal tejido en lana y se podia ver en su mandil pedazos de algodon y feltro del trabajo que ella

hacia. Caminaba lento y su dulce sonrisa brindaba amistad,

“mis muñecos no muerden, ellos sonrien porque son felices en ser comprados y… adoptados en un nuevo hogar con amor…”

dijo con voz suave la anciana mujer, “aqui les muestro mis otros muñecos que los he terminado hoy,” la anciana mujer mostro un saco de yute cocido en patchwork, rectangulos y triangulos rojo, verde y blanco, que eran cocidos a mano, abrio el saco mostrando con amor cada uno de sus muñecos, la gente observaba con emocion, algunos los compraban y otros solo observaban con una sonrisa en sus rostros.

“Papa, comprame uno y… otro para mi hermanito… por favor papa!”

“Hijo, espera—” (fue interrumpido).

“Mis muñecos no muerden, solo dan alegria y… amor,” dijo la anciana mujer observando a Roy directamente a sus ojos, “creo tener algo que podria gustar a tu hijo,”

La anciana a paso lento entro nuevamente a su casa en busca de algo, dejando el saco en la puerta. Jacobo observaba como los muñecos asomaban su cara observando a la gente con sus timidas miradas, los muñecos que eran escogidos sonreian alegremente, mientras los otros aun tenian su mirada timida,

“No tengan miedo… pronto seran comprados y adoptados con amor!” Exclamo Jacobo, acariciando las cabezas de los muñecos que asomaban por el saco de yute,

“Yo me voy… Feliz Navidad!” Dijo la niña sonriente, mientras se alejaba junto a su madre.

“Aqui estan!” Dijo la anciana mujer, nuevamente en la puerta, tenia en sus brazos cuatro diferentes muñecos, un ositos de peluche con gorro y chalina de navidad, un gato tejido a crochet, una princesa hecha de tela y un caballito que se bamboleaba,

“Papa… compralos por favor!”

“Hijo—” (fue interrumpido).

“Mis muñecos… no tienen un costo muy alto pero… si tienen un enorme corazon de oro, porque son hechos con amor, dime cual deseas?” Pregunto la anciana mujer.

“Yo, quiero todos!” Exclamo alegre Jacobo.

“Ooh, hijo—” Exclamo muy confundido Roy.

“Bueno… te brindare todos mis muñecos… por un buen precio!” Respondio la

anciana mujer, observando a Roy.

“Esta bien! Gracias!” Respondio Roy, mientras pagaba por los muñecos y los cargaba en su brazo. La anciana buscaba en su bolsa de yute algo, mientras le hablaba a sus muñecos,

“no sean timidos mis hijitos, recuerden… cada uno de ustedes son designados por el corazon de quien los amara y protegera… ahora, donde esta el pequeño Sam?”

Roy, observaba aquella escena y miraba al grupo de gente que sonreian al escuchar a la anciana mujer, hablarles a sus muñecos,

“Y… quien es Sam?” Pregunto Jacobo curioso, observando al interior de la bolsa de yute.

“Ven aqui, Sam! Este pequeño hombrecito de nieve es muy jugueton y timido… es el mejor regalo de su primera navidad… para tu hermanito,” sonrio la anciana mujer.

“Ooh papa!” Exclamo emocionado Jacobo, teniendo en sus manos al pequeño hombrecito de nieve que tenia chaleco brillante, gorrita y chalina de lana tejida y unos alegres ojos de botones, “gracias señora!” Dijo Jacobo muy alegre.

“Cada uno… son bautizados con sus nombres y… estan rellenos de amor, solo piden ser cuidados y, brindaran alegria a tu hogar!” Dijo la anciana mujer, observando a Jacobo muy emocionado con el pequeño hombrecito de nieve en sus manos y hablandole.

“Sus muñecos son… magicos!” Exclamo sonrriendo el anciano, desde el angulo de la ventana.

“Yo, deseo comprarle dos muñecos para mis sobrinos, por favor,” dijo una joven que se asomaba al saco de yute a escogerlos, los muñecos observaban sus manos escoger al indicado y los demas, seguian observando desde el saco de yute por ser comprados y adoptados,

“Son hechos con amor y un toque de magia de navidad,” dijo la anciana mujer, cogiendo el saco con ternura,

“quien cree… puede ver y sentir la magia de la navidad.”

CAPITULO 12

“Porque, se han tardado tanto… estaba muy preocupada! Miren, esta iniciando a caer la… nieve!”

“Mira mama! Estan sonriendo y son alegres,” dijo Jacobo, mientras entraba en el auto y apoyaba los muñecos en el asiento trasero.

“A Jacobo, le llamo la atencion… los muñecos de la anciana mujer que los hace y… tomamos algo de tiempo… extra,” dijo Roy, mientras beso la frente de su esposa, “vamos a beber algo caliente a la pasteleria, antes de ir en busca… del pino,”

“Encontrastes la direccion cielo!” Dijo Raquel, observando a su marido con amor. Desde el primer dia que lo vio supo que era el amor y no se equivoco, aunque si sufrieron muchos momentos juntos para poder sistemarse economicamente y sabia que ir a su pais Latino de origen con Roy no seria una facil, pero todo resulto positivo para ellos, todos esos años de silencio de Roy con familia, aunque si ella sabia que sus padres lo aman mucho, sabia que el amor de familia es solo uno.

“Si amor… ahora vamos a comer!” Exclamo alegremente Roy, abrazando a su esposa. Jacobo los seguia y miraba al auto, moviendo su mano a los muñecos que los miraban desde la ventana con sus ojos alegres.

“Aqui venia con papa… a beber el chocolate caliente, especialidad de esta pasteleria y… sus panecillos!” Dijo Roy sonriendo, mientras abria la puerta y se podia sentir el aroma de la pasteleria.

“Voy, a buscar mesa para nosotros cielo, tu y Jacobo eligan que desean comer, tu… elige por mi,” dijo Raquel avanzando a paso lento hacia la mesita en el rincon de la pasteleria, de donde se podia ver la enorme ventana. Todo, era en ambiente rustico y antiguo, la gente se deleitaba comiendo los pasteles y sus bebidas calientes, los murmullos eran a baja voz, no deseaban silenciar la musica de navidad, que tenia de fondo aquel lugar.

“Mira mama! Que delicioso chocolate caliente y tiene mucha crema… los marshmallows tienen caras sonrientes!” Exclamo Jacobo mientras iniciaba a deleitarse.

“Ten cuidado de no manchar tu ropa, Jacobo!” Sonreia Raquel alegre al ver a su hijo muy emocionado.

“Mira, estos pastelitos son deliciosos, escogi uno de cada uno y los panecillos con mantequilla y mermelada son deliciosos,” exclamo Roy, apoyando la fuente en el centro de la mesa. Raquel, observaba todo con alegria, iniciando a

saborear y deleintandose del cafe hecho en casa y con un toque de crema con chocolate rallado. Roy, se deleitaba con los panecillos y Jacobo, era emocionado de ver los rostros alegres de los marshmellows en su chocolate caliente. Despues de deleitarse, iniciaron la marcha en el auto en busca del pino.

“En todos estos años… las cosas ha cambiado mucho, aqui,” dijo Roy mientras avanzaba con el auto y, debia girar por aquella calle donde vivia la anciana mujer para ir hacia el negocio, donde vendian los pinos.

“Mira mama! Esa es la casa de la anciana señora… maravilloso!”

Raquel y Roy observaban desde el auto las luces navideñas que reflejaban a los muñecos en la ventana.

“Se estan despidiendo mama… saludalos!” Exclamo Jacobo, mientras alzaba su mano despidiendose. Raquel, movia sus manos sonriendo, cuando penso imaginar -o era real- ver a los muñecos, mover sus manitos despidiendose.

“Papa gracias!” Dijo Jacobo besando la cabeza de su padre.

“Hijo, la navidad es compartir y… hoy lo hemos hecho!” Dijo sonriendo Roy, con sus ojos iluminados. Raquel observaba la escena que siempre observaba en casa, ver a su hijo hablar con sus muñecos.

“Debemos subir por aquella colina, el padre murio y… ahora los hijos administran el negocio desde un nuevo lugar,” dijo Roy.

El auto, iba camino en busca del pino, la nieve inicio a caer mas intensa aquella mañana.

CAPITULO 13

“Caramba…!” Exclamo el anciano Padre, entrando en su casa sin poder contener la emocion de ver las luces de navidad a la entrada y en su interior, “… que sucedio aqui?”

“Ooh querido!” Respondio alegre y emocionada la anciana madre, “fue idea de Roy, en buscar las cajas donde guardabamos todo lo de Navidad, y… ellos salieron a comprar este enorme pino despues del desayuno, Raquel con Jacobo, han decorando toda la casa!”

El rostro iluminado de la emocion del anciano padre no podia contener su alegria, no hubo tiempo de dejar su saco y sombrero, para dirigirse a la enorme sala y ver el enorme pino, al centro de la sala, observaba como su hijo Roy con su esposa y hijo, alegremente lo decoraban.

“Ooh querido! Que emocion!” Exclamaba alegre la anciana madre, abrazando afectuosamente a su esposo.

“Sinceramente… estoy sin palabras!” Dijo el anciano padre, con voz entrecortada de la emocion.

Ingrid entraba detras de su padre, estaba en silencio observando todo, con los ojos lleno de sopresa y reflejando las luces navideñsa en sus ojos,

“… hacia falta, Roy en casa!”

“Ingrid, por favor! No inicies con tus sarcasmos!”

“No es sarcasmo, mama, digo la verdad… yo, tantos años con ustedes y no pude lograr hacer sentir esta felicidad en ustedes—” Dijo Ingrid en tono bajo.

“Hija… es tiempo de reconciliacion, de union y—” (fue interrumpido).

Cuando, sono el timbre de la casa, era Steve que entraba alegre cargando en sus brazos cajas de regalos, emocionado observo toda la escena en casa,

“Ooh…!”

“Hola Steve,” saludo la anciana Madre, mientras sonreia.

Ingrid, seguia en silencio observando toda la escena… de sonrisas y entusiasmo de su hermano con su familia.

“Hola mi amor, traje estos regalos… para tu hermano y su familia,”

“Gracias Steve… es un placer conocerte, te presento a mi esposa Raquel y a mi hijo Jacobo,” respondio Roy alegre, mientras ponia las luces al enorme pino, “mama, por favor puedes encederlo ahora!”

Cuando todo el salon de la casa, fue iluminado con las luces navideñas del enorme pino, los ojos de todos brillaban con el reflejo de las luces,

“Solo falta el angel… que aun esta en la caja!” Dijo Roy, abrazando a su esposa

y observando el enorme pino de navidad.

“Bueno… esto se merece, un brindis!” Exclamo alegre el anciano padre, que inicio a servir copas de vino y a Jacobo jugo de naranja, “hoy tenemos mucho que celebrar, en esta casa!”

“Soy muy emocionada!” Exclamo la anciana madre, abrazando a su hijo Roy.

“Soy, muy feliz con tu llegada Roy, deseo que sepas… que siempre te hemos amado… aun con la decision que tomastes en dejar todo y a nosotros… pero respeto tu decision hijo y fue la correcta… hoy soy muy feliz por ver nuevamente esta escena en familia… eran muchos años que no se vivia esta grande emocion en familia!” Dijo alegre el anciano padre.

“Gracias papa… yo, no me arrepiento de lo que hize, hoy soy muy feliz con mi familia y… con ustedes.”

“Hoy, con la llegada de Roy y su familia… tambien hoy… nuestra Ingrid, inicia una nueva etapa en su vida,” exclamo el padre, observando con alegria a su hija. Ingrid, seguia en silencio desde su angulo.

“Como…?” Pregunto la anciana Madre, sorprendida observando a su hija.

Ingrid, observaba el piso en silencio. Steve observaba a todos, confundido y en silencio.

“Deseo decir… que Ingrid, encontro trabajo en el staff de uno de mis socios, su hijo es socio-propietario de un Centro Comercial y… desean los servicios de Ingrid para estas fiestas, es un gran paso para Ingrid… que podra ejercitar sus estudios y se que esto hara un bien en ella, ademas… inicia a trabajar, mañana!”

“Mañana…?” Exclamo la anciana madre muy sorprendida, observando Ingrid.

Steve, seguia en silencio observando con sorpresa a todos. Roy y Raquel, estaban en silencio, llenos de sorpresa observando la escena familiar. Jacobo, acomodaba el tren de madera junto al arbol, sin importarle de lo que se hablaba en la sala, el estaba concentrado en su mundo infantil.

“Como…? Trabajo…?” Pregunto Steve muy sorprendido.

“Pero…? Mañana es 23—” Dijo la anciana madre, confundida.

“Un brindis… por este nuevo inicio, para mis ambos hijos! Si, querida… mañana es 23 y… Ingrid, debe trabajar,”

La anciana madre sorprendida, en silencio observo a su hija, que seguia sin decir ninguna palabra. Steve, seguia en grande confunsion.

Cuando Ingrid respondio, “gracias papa… sabes que te adoro! Yo tambien… soy feliz con la llegada de mi hermano Roy… y su familia, se que en todo este

tiempo no pude dar esta alegria que, Roy da a ustedes…”

“Has sido muy soberbia Ingrid y… solo has dado dolor! Tu padre y yo, hemos amado a ambos por igual, las navidades han sido momentos muy especiales con todos ustedes pequeños en casa, pero… el destino ha hecho que cada uno de ustedes eligan sus propios caminos, nos dolio muchisimo Roy dejara la universidad y pensamos estaba destruyendo su futuro, pensamos habia hecho una mala eleccion de vida, nos sentimos frustrados… por no poder cambiar su decision y…t odos estos años de silencio solo hizo romper nuestros corazones en tristeza… pero, tu Ingrid, solo nos has brindado soberbia actitud!” Dijo la anciana Madre.

“Lo siento mucho, mama—” Dijo Ingrid en voz baja.

Steve, abrazo Ingrid y beso su frente, con amor.

“Eres muy bella hija… eres de muy buen estilo y inteligente… pero, esto no te da permiso para pisotear al mundo y… a tus ancianos padres!” Exclamo con lagrimas en los ojos, la anciana Madre,

“Papa! Papa! Mira… mi robot, se divierte con los nuevos muñecos, han hecho amistad!” Dijo Jacobo muy alegre, arrodillado observando a los juguetes alrededor del enorme pino…

CAPITULO 14

“Hoy, es la cena en el Club… vienes con nosotros Roy?” Pregunto la anciana Madre, mientras acomodaba su collar ante el enorme espejo de pan de oro del hall de entrada, vestia un conjunto color guinda con manchitas negras y blancas, zapatos y cartera blanca, acomodaba su largo collar de cuatro vueltas de perlas -igual era su pulsera- sus ojos reflejaban alegria y emocion, hace mucho que no sentia esta sensacion,

“No, mama… prefiero ir al Centro Comercial con Raquel y Jacobo… aun nos falta comprar algunos regalos por comprar,”

“Muy buena decision hijo!” Dijo el anciano padre, sentado en el sillon del hall, lucia un elegante traje color azul oscuro, un sombrero igual tono con su chalina y su baston -no era mas joven- y en tiempo de invierno la artritis era fuerte en sus piernas y brazos, con emocion observaba a su esposa y hijo, “algunas veces pienso… que a tu madre y yo nos hubiera gustado deleitarnos mas compartiendo las cosas normales de la ciudad y de su gente… pero ya estamos viejos, para cambiar ciertas costumbres… hijo, pienso que en parte, nos has demostrado que se puede ser feliz… fuera de este circulo de vida,”

“Papa… hum, lo que hize no fue por capricho o… por desear alejarme de ustedes, pero ciertas cosas normales no las vivi aqui y… sinceramente me llamo mucho la atencion de vivirlas, que… seguir una rutina de vida,”

“Hicistes bien… en elegir tu camino hijo, hoy soy muy orgulloso de ti, con lo mucho o poco que hayas avanzado en tu vida… lo mas importante es que tu eres feliz! Hoy, sera la funcion de Santa Claus que descendera con su trineo, por supuesto… es electrico, esta decoracion y mas, es parte del trabajo de tu hermana,’ dijo el anciano padre, levantandose para dirigirse hacia la puerta, la esposa estaba lista y dio el alcanze al esposo, para irse juntos,

“Es tiempo de que madure tu hermana y… este trabajo le hara muy bien, quizas pueda dominar… su grande soberbia,” dijo la anciana madre, cogiendo del brazo a su esposo.

“Veamos, que sucede con tu hermana, pero, tambien deseo hablar contigo Roy… buscaremos el momento adecuado,” dijo el anciano padre.

Los padres se despedian dirigiendose ambos al Club donde año tras año eran presentes a la cena de caridad y compañerismo. Roy los observaba alejarse en el auto de su padre.

“Querido estamos listos!” Dijo Raquel junto a Jacobo, “ooh tus padres se fueron…?”

“Si, ellos son muy puntuales a esta reunion… ademas mama es parte del grupo de caridad, donde venden cosas que recolectan o les donan otros… y debe estar alli antes de que entren los demas,” respondio Roy observando a su hijo y esposa con ojos de emocion en ir al Centro Comercial, “bueno, estamos listos?”Dijo Roy alegremente, abrazo a su familia dirigiendose con el auto de su madre, hacia el Centro Comercial. La casa de los padres de Roy, no estaba cerca al centro de la ciudad, no habia negocios, solo casas y alumbraba las pistas las luces de navidad alrededor de todas las casas -incluida la casa de sus padres- el auto pasaba por las calles y Roy como su familia desde el auto se deleitaban con el show de luces de cada casa, saliendo de la urbanizacion para dar inicio a la ciudad, se podia ver negocios pequeños y medianos, cafeterias, supermercados, Jacobo observaba todo desde su ventana, tenia en brazo a uno su robot -los muñecos no podia tocarlos hasta despues de la navidad- era emocionado y le hablaba a su robot, conversando alegremente. Roy, desde su espejo observaba la escena de su hijo hablar con su robot y sonrio. El auto llegaba a un enorme puente lleno de luces de navidad,  cruzando estaba la entrada hacia el enorme Centro Comercial -Roy lo habia dejado todo en planos y construccion- hoy era realidad y tenia muchos años en funcionamiento con diferentes negocios a su interior, un piso para restaurantes y cafes, un piso para cines, un piso para juegos electronicos, un piso para saunas y gimnasio, desniveles con tiendas y boutiques, tabaquerias, tiendas de regalos, de flores, supermercados y mas. Aquel Centro Comercial era el mas grande de aquella ciudad y el mas moderno a su alrededor,

 “Caramba! Papa es enorme este Centro Comercial! Mas grande que el de la nuestra casa!” Exclamo Jacobo alegre, mientras descendia del auto rapidamente cogiendo a su robot y hablandole como si ambos disfrutaran del espectaculo de luces y la enorme pileta que hacia juego de luces y formas navideñas al ritmo de la musica, a la entrada del Centro Comercial, muchas familias, jovenes en grupo, ancianos, grupos de parejas entraban por sus cuatro enormes puertas de vidrio opaco -que no demostraba toda su belleza en su interior- estaba adornado con alfombra roja y cada puerta de los negocios estaban decorados a su propio estilo, vestian de duendes jovenes que daban la bienvenida y anunciaban el show de esa noche, del menu que se serviria en el piso de comidas y de algunas ofertas. Al centro estaba la enormes lampara de pequeñas luces de neon que se reflejaban en los vidrios de los negocios, la gente entusiasmada con rostros alegres disfrutaban de ese

momento, al centro estaban los adornos navideños y muchos duendes de navidad dirigiendo a las personas o tomandose fotos con algunos. Las escaleras electronicas y ascensores estaban los duendes ayudando a los niños y ancianos, en el ovalo estaban alegres pequeños kioskos de dulces y chocolate caliente navideño, el aroma era muy delicioso. Raquel y Jacobo, no se pudieron contener y fueron a deleitarse, sentandose en unas banquitas decoradas como si fueran de troncos navideños. Roy, no recordaba esta escena y reflexionaba, cuantos años habia estado alejado y aun no lo podia creer esta alli, aquella navidad. Cuando sono el sonido de una trompeta por los autoparlantes y una voz indicaba el conteo de la funcion de aquella noche. Roy y su familia, junto a los demas se dirigian hacia los elevadores para poder ver el show, mucha gente deseaba verlo tambien, se dirigieron al quinto nivel, intentando ver el

show, pero para su sopresa, era todo muy bien organizado, habian colocado enorme pantallas para que los ninos se pudieran sentarse en alegres alfombras y cojines, donde los duendes ayudaban y regalaban bastones de caramelos navideños. Alrededor de las alfombras estaban los bancos -decorados como si fuesen hechos de tronco- los duendes dirigian a los ancianos o mujeres embarazadas se sentaran alli, dejando los balcones para los jovenes y adultos puedan deleitarse del show. Cuando las luces de la enorme lamparas de los pasillos bajaron su intencidad a menor, pudiendo dar reflejo de las luces del show, los autoparlantes transmitia todo y era un momento de fiesta, cuando todo se oscurecio para dar un tono azul electrico con fondo de luces en siluetas de nieve brillantes, para iniciar la musica de Cascanueces, la bailarina de ballet y todos los demas era un espectaculo de lujo y calidad por unos instantes, luego se oscurecio la escena para dar la bienvenida a la siguientes escenas del famoso Cuento de Navidad y sus personajes, los niños en silencio observaban todo desde la pantalla gigante y los ancianos con sus ojos luminosos eran alegres. Cuando se oscurecio todo nuevamente y desde la altura del inicio del Centro Comercial, la luz lazer con diseños de copos de nieve y estrellas alumbraban al centro del cielo, sonaba el sonido de cascabeles, los niños gritaban emocionados,

“Es Papa Noel!”

El sonido de los cascabeles era mas cercano, se podia divisar a lo lejos la llegada de los renos y del enorme carruaje de Papa Noel -todo era mecanico y electrico- sostenido por una gruesa cuerda electrica que permitia poder escorrer dando la fantasia de moverse -solo Papa Noel que era verdadero- y

movia su mano saludando a todos con su tipica sonrisa,

“Ho    Ho    Ho    Feliz Navidad a todos…bendicion al mundo.”

El paso del carruaje dejaba muchos pedazos pequenos de papel brillante, dando una ilusion de fantasia. Luego las luces se apagaron nuevamente para dar inicio al show musical de varios artistas que tocaban musica navideña,

“Fantastico! Muy bien organizado… buen trabajo Ingrid!” Exclamo Roy sonriendo abrazando a su esposa…

CAPITULO 15

En casa de los papas de Roy, se preparaban para la Vigilia de Navidad, los ancianos padres estaban muy felices sin poder contener su grande emocion en aquel momento, ambos vestian elegantes, pero casual estilo, el padre estaba sentado junto a la enorme chimenea y la madre estaba terminando de organizar la mesa de la cena navideña con el personal de casa, la mesa tenia encendida enormes velas al centro, como en las mesitas de su entorno, igualmente en el grande salon donde estaba Raquel sentada en el sillon frente a su hijo que estaba concentrado en conversar con los muñecos y observaba el tren electrico recorrer alrededor del enorme pino navideño , ambos vestian chompas de navidad y gorros de Papa Noel -no lucian lujosa vestimenta- Roy igualmente lucia una chompa navideña, con pantunflas de reno, y servia el vino. Desde sus enormes ventanas del grande salon se podia apreciar caer la nieve aque noche, en la Vigilia de Navidad. Ingrid, con cajas de regalos en sus brazos entraba hacia la enorme sala, vestia un elegante vestido color champagne y zapato del mismo tono, su cabello recogido en un gracioso moño, largos aretes de perlas pequeñas y piedras brillantes igual su pulsera, sonriendo saludaba a todos y se arrodillo ante el pino navideño, para apoyar sus regalos,

“mil disculpas… no tuve tiempo, aqui estan mis regalos… y de Steve,”

“Mira Tia ingrid como son felices!” Exclamo Jacobo alegre.

“Quienes son felices… mi pequeñito?” Pregunto Ingrid acariciando los oscuros cabellos de Jacobo.

“Los muñecos!” Jacobo, señalando los muñecos que sonreian y movian sus pequeños brazos, reflejados por las luces navideñas del enorme pino.

“Los muñecos…? Que imaginacion tienes pequeñito!”

“Noo Tia Ingrid! No es mi imaginacion! Observalos bien… por favor!”

Ingrid estaba aun de rodillas, y volteo nuevamente su cabeza para observar a los muñecos, y pudo observabar el reflejo de las luces navideñas que parecia se movian,

“Observalos bien… Tia Ingrid,” dijo Jacobo, de rodillas observando la escena de los muñecos.

“Hum… n no… veo nada… ooh! Pero…! Espera un momento! Aquel… mueve su brazito! Y? Ooh! La princesita… me saluda!” Dijo Ingrid con sus enormes ojos brillantes de los colores de las luces navideñas, observaba el movimiento de los muñecos con mucha sorpresa,

“Esa princesita! Es tu regalo tia Ingrid! Ella es muy feliz, porque… tu la amaras!”

“Ooh—” Exclamo Ingrid, sin dejar de observar los muñecos moverse.

“Que imaginacion, tiene mi pequeño Jacobo!” Exclamo alegremente la anciana madre, mientras entraba en la grande sala con la fuente de piqueos, lo apoyo en la mesita central y invito a su familia servirse.

“Hum… no pienso que sea la fantasia de Jacobo, querida!” Respondio el padre sonriendo, mientras comia un piqueo, “ese osito marron, mueve las piernitas como… si deseara bailar!”

“Que cosa se imaginan ustedes!” Sonrio la anciana madre, sentandose junto a su esposo y, poniendose sus lentes para intentar ver a los muñecos.

“Y tu?  Ves… algo moverse alli?” Pregunto sonriendo Roy a su esposa, bebiendo champagne juntos, en el sillon,

“Yo, veo esta escena siempre en casa cielo, pienso… que los niños pueden sentir mas que nosotros… los adultos,”

“Yoo! No soy un niño! Pero… se osito… mueve las piernitas!” Sonreia a carcajadas el anciano padre.

Aquel momento fue de sonrisas y carcajadas. Toda la familia estaba reunida nuevamente, en la vigilia de navidad en union y en armonia. fue una de las mejores navidades despues de muchos años de tristezas, silencio y separacion, aquella navidad quedo en el corazon de todos. Pasaron muchas otras Navidades y nunca mas, se volvio a saber de aquella anciana mujer.

Roy regreso a la siguiente semana para buscarla y agradecerle, pero aquella pequeña casa, estaba vacia y, solo decia un letrero,

‘Se alquila’

Intento mirar por la pequeña ventana, estaba todo vacio…

“Dicen algunos… que vieron a la anciana mujer dejar la casa junto a su enorme gato y… algunos de sus muñecos, la Vigilia de Navidad juntos a un anciano caminar abrazados, ambos se perdian… en la profundidad del camino, subiendo la colina,”

dijo una señora observando la ventana junto a Roy, “me gustaba venir y disfrutar de la animacion de los muñecos, pero regrese muy tarde, para comprarle,”

Roy, estaba confundido, pero creia haber entendido todo… sonrio a carcajadas    mirando hacia el cielo.

Hoy Jacobo tiene 16 años y aun sigue cuidando a su robot junto con los muñecos que compraron a la anciana mujer, aunque si han perdido un poco la tonalidad por el pasar del tiempo, siguen manteniendo la sonrisa brillante.

Algunas personas que habian comprado los muñecos de la anciana mujer, comentaban que eran tejidos la boca con hilo de sus canas brillantes, aunque si nunca se supo la real historia de como los hacia, solo quedo como prueba que habian sido creados con amor, porque a cada uno que les toco recibir uno de ellos, daban alegria. Los años pasaron y, el padre de Roy murio, la anciana madre no asistia mas a sus fiestas sociales, preferia estar en casa disfrutando de sus nietos. Ingrid se caso y tuvo sus propios hijos, ella vivia en una casa aparte. Roy tomo el Staff de su padre -modernizandolo y llevando mas interes a paises Latinos donde conocia muy bien- hoy vive en casa de sus padres, junto a su madre y su familia.

Cada navidad, Roy pasa por aquella casita, deseando tener suerte en encontrar a la anciana mujer y agradecerle de la bendicion que recibio desde aquel dia, deseaba decirle lo que sucedio desde de aquel dia, pero no la volvio a ver,

Roy sabia que ya habia sido bendecido en haber compartido con ella,

aquella… magia de la navidad!

FIN

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